Leticia se movía con eficiencia dentro de la habitación de Ariadna, organizando sus cosas con precisión mientras los empleados trasladaban el resto de sus pertenencias a la habitación principal.
Ropa, accesorios, libros, productos de cuidado personal… todo debía estar en su sitio antes de que Ariadna regresara.
Mientras tanto, Maximiliano se dirigió a su despacho y cerró la puerta detrás de él.
El peso del trabajo lo esperaba, acumulado en las semanas que estuvo de luna de miel.
No había abi