Plan malévolo.
Maximiliano salió de la sala con pasos largos y tensos, tratando de asimilar lo que acababa de pasar. Apenas puso un pie fuera, Amelie estaba allí, esperándolo. Sus ojos estaban llenos de lágrimas, pero también de furia. Antes de que pudiera decir algo, ella levantó la mano y lo abofeteó con toda la fuerza de su frustración.
El golpe seco resonando mientras impactaba contra su cara.
—¡¿Qué demonios significa eso, Maximiliano?! —gritó, su voz repicando en el pasillo con todo el enojo que cargaba