Mundo ficciónIniciar sesiónMi habitación estaba en completa oscuridad y solo podía sentir sus labios en mi cuello. Mi razón y la cordura estaban nublados por una nube de lujuria.
No entendía cómo es que permitía que él tocara y ultrajara mi cuerpo. Por mucho tiempo sentí asco de que un hombre me tocara, cada vez que alguien lo hacía me sentía usada, que después de te







