Eva
No podía creer lo que estaba sucediendo, bailaba con Dylan en el centro de la pista, como se supone que es mi novio, mi madre propuso que fuera mi acompañante.
—Estás hermosa Eva —susurró
—Gracias Dylan, tú también estás muy guapo —levante mi mirada y me encontré con sus ojos penetrantes. Todo pasó tan rápido, pasó una de sus manos detrás de mi cuello, empujando mi cara, provocando que nuestros labios chocaran, empezó un beso intenso, mi segundo beso, siempre pensé que el primero sería Dyl