Mundo ficciónIniciar sesiónJavier
Miraba el reloj desesperado, Bell tenía media hora de retraso. Riana indicó que ella ya estaba lista y que en pocos minutos estaría aquí. Pero el tiempo pasaba y ella no aparecía.
—¿No tienes noticia de Bell? —preguntó mi amigo Carlos
—No, y me está preocupando, aunque el tráfico estuviera pesado, Bell ya ten







