Dominic me besaba con desesperación y hambre. Mi espalda chocó contra la pared, ya que el cuarto era demasiado pequeño. Su cuerpo me empujaba, era como si quisiera combinar nuestros cuerpos, respondí ante sus exigencias ya que mi cuerpo era como imán para con él.
Una de sus manos se colaba entre mis largos cabellos, Quería seguir disfrutando de su boca, pero recordé que esto no debía estar pasando, él y yo habíamos pasado una noche juntos pero nada más, después de eso ya no tenía que suceder