Me quedé con esa frase en la mente... Después de experimentar la perdida de Nate, incluso aunque fuera solo una ilusión creada por mí, supe lo doloroso que debía ser para ella. Si ella ya quería descansar, yo no era nadie para impedírselo.
—Ya puedes descansar, Maggie. Gracias por siempre estar para mí.
—Siempre para mi niña. Nathan, es tu deber cuidar de tu luna. Eres un gran alfa, lo harás bien.
—Gracias, Margaret. Cuidare de Eleanna con mi propia vida.
—Eso me deja más tranquila —sonrió, con