El vestido que Lily dejó en mi cama parecía tener brillo propio. Era de un azul oscuro, con decoraciones en brillaban en plateado. La tela se sentía muy suave y cómoda, con un degradado que me enamoró en el primer instante. Hacía ilusión a una noche estrellada. Llevaba un corsé, lo cual parecía algo muy complicado de colocar. Las mangas eran largas, pero dejaba al descubierto parte del pecho, con una media luna en el centro. Caía largo, por lo que sería difícil moverme una vez puesto, pero vald