160. Plan equivocado
Peter
El reloj marcaba la medianoche y la ciudad brillaba bajo la oscuridad como un tablero de juego en el que yo controlaba todas las piezas. O al menos así debería haber sido. Pero la incompetencia de mis subordinados había convertido todo en un caos que ahora debía resolver personalmente.
El teléfono en mi mano parecía arder, como si absorbiera toda mi ira. Marqué el número y, cuando la llamada fue atendida, mi paciencia ya estaba al límite.
“¿Tienes idea de con quién estás hablando?”, empecé, con la voz baja y cargada de amenaza. No esperé respuesta. “Te di una tarea simple. Entrar, tomar la información y salir. Y aquí estamos, escuchándote decir que aún no has conseguido nada concreto.”
“Señor Calton, yo…” comenzó la voz del otro lado, vacilante.
“¡No te atrevas a interrumpirme!”, grité, mi voz retumbando contra las paredes del despacho. “No soy un hombre que tolere excusas. Lo sabes. Si hubieras hecho bien tu trabajo, Amber Bayer no habría vuelto a entrar en la ecuación. ¡Ella e