159. Verdades
Amber
Entré en casa con pasos rápidos y firmes, aunque la tensión en mi cuerpo era imposible de ignorar. Cada detalle de lo ocurrido en la MGroup seguía girando en mi mente. El aire parecía cargado, como si incluso las paredes percibieran mi inquietud.
Subí las escaleras directo al dormitorio, evitando cualquier encuentro en el camino. No estaba preparada para enfrentar a los niños ni siquiera a Leonardo antes de procesar el torbellino de pensamientos que me dominaba. Cerré la puerta y me apoyé