Mientras que Mario temblaba, Leonardo pasaba la mano sobre sus herramientas, tomó una pinza y luego dibujó una sonrisa de medio lado en su rostro, se acercó hasta donde se encontraba su hermano.
—Tus uñas han sido incontrolables, tomaste cosas que no te pertenecían, hiciste cosas que no debiste hacer, te involucraste en asuntos que solo me pertenecían a mí y traicionaste a tu propia familia.
Leonardo arrancó una uña tras otra, las gotas de sangre caían al piso, Mario gritaba como un loco, siend