Al llegar a casa Fabrizio se adelantó, de manera improvisada le pidió al mayordomo que preparara una cena especial, luego de ultimar detalles regresó a la entrada principal.
—Aún la sorpresa se está preparando, que te parece si disfrutamos de nuestra compañía, acompáñame al patio trasero —espetó con una sonrisa en el rostro.
—¡Ay Fabrizio por favor!, sabes que no me gusta beber —respondió Elena observando la botella de champaña en su mano.
—Por favor Elena, no hagas que mi intento por acercarm