88. ¿Llegaron mis hijos?
Después de un largo camino que se hizo más que placentero y entretenido para Maryam y el rey, por fin consiguieron llegar a palacio.
Los cascos del caballo de Asad resonaban por el camino adoquinado de la entrada mientras uno de los mozos de cuadra se acercaba al primo del rey para tomar las riendas de su caballo mientras Asad descendía de este hasta el suelo.
Unos segundos después, la carroza también entraba hasta la puerta del palacio.
El chófer se bajó para acercarse a la puerta y les abrió