96. Final (Parte 2)
Solo así, Maryam y Darius se separaron ante la mirada atónita y llena de aprobación de toda la corte y caminaron hacia la gran carpa habilitada en el jardín.
Fue salir y una lluvia de arroz y pétalos de rosa caerles encima, mientras todos vitoreaban a los recién casados, mientras ellos volvían a hacer gala de su amor al darse otro de esos besos nada castos y llenos de necesidad.
Esta vez fueron los pequeños quienes separaron a sus padres, ya que tenían hambre, una de las niñas hizo que su padre