43. Es el monstruo.
Maryam estaba tan molesta y enojada que no tardó en marcharse, además debía pensar que hacer porque lo que estaba claro era que ella no podía perder a sus hijos y temía que si Darío se enteraba se los quitara, la madre era lo de menos o lo que ella le dijera, pero en el estado de nervioso en el que se encontraba no podía seguir allí.
Así que tras cambiarse emprendió el camino a casa pensando en que podía hacer y cómo podía salvarse de eso que la acechaba, de ese futuro inminente del que le serí