Mundo ficciónIniciar sesiónLos fuertes y salvajes golpes en la puerta hicieron que su cabeza se volviera hacia ella mientras el Capitán la miraba con rabia bailando en sus orbes. El color rojo de la sangre desapareció y se transformó en oro que parecía listo para matar.
¡Golpe! ¡Golpe! ¡Golpe!
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