CAPÍTULO 29
Después de colgar la llamada, Connor la dejo un momento y regreso con una botella de vino en su mano, con la otra entrelazo sus dedos con los de ella.
―¿Dónde está tu abrigo? ―pregunto ansioso.
―Se lo entregué al chico de la puerta.
―Bien. ―dijo y camino sin soltar su mano.
―¿A dónde vamos? ―Juliette lo siguió tratando de mantenerse firme en sus costosos tacones de cinco pulgadas.
―Es una sorpresa ―dijo mientras apuraba el paso.
Minutos después, Connor y Juliette bajaban del gi