CAPÍTULO 21
—Mi manera de hacer las cosas no es siempre la mejor, amor. Pero este no es un error e intento salirme con la mía y debo advertirte que pocas veces fracaso cuando me propongo algo.
—No, está vez, Salvatore Mancini—replicó ella furiosa—. ¡Yo siempre te odiaré!
—Esperaremos a ver, no olvides que sigues siendo mi esposa.
Sydney estudió sus facciones hundidas en las sombras y comprendió que no era capaz de sostener por mucho tiempo su furia contra este hombre irritante que era su mar