Capítulo ochenta y dos: Mientras te tenga a ti
A Thalia le encantaba Praxis, tenía tanta personalidad que era incapaz de no hervir en ganas por él.
Pero también lo admiraba, le amaba.
Ella había visto su desesperación por no saber que hacer con el problema que les dejó su padre y de todo lo que esperaba, no creyó que su decisión de ayudarle concediéndole el divorcio le sentaria tan mal y a la vez disfrutaría tanto de su negativa rotunda.
—No quiero que vuelvas a hacer algo así —reclamaba el