Capítulo seis. Si me tocas me iré.
Técnicamente Lily no había mentido. En su vida, en su casa y en ocasiones incluso en su cama había otra persona: su pequeño hijo.
Y el de Athos.
Si la situación no fuera lo suficientemente desesperada ella no haría algo así con él, todo aquello podía salir muy mal y como mínimo su corazón sufriría por los estragos que aquel arreglo le dejaría.
El griego por su parte estaba más furioso aún. Aquella preciosa mujer que había sido tan suya, la única con la que no