Capítulo cuarenta y cinco: Corazón aplastado
—Empecemos de nuevo juntos, Praxis. Más amor y menos odio. ¿Qué dices?
—Necesito una copa —Praxis la soltó para alejarse de la pista de baile, dejando a Thalía sola, con el corazón latiéndole aceleradamente en el pecho.
Lo había estropeado. No entendía cómo o por qué, solo sabía que así era. Habría dado cualquier cosa por oírle decir que la quería. Había pensado que sentía lo mismo que ella.
Tal vez estar sola era mejor en muchos sentidos. Si estuvi