Capítulo 4. Tu cuerpo y tu alma serán míos
—¿Yo? —Lily lo miró boquiabierta. Sus verdes ojos expresaban su desconcierto —. ¿Cómo voy a ser yo tu pareja? ¡No puedo asistir a un baile así tan grande! La prensa ha dicho que vendrán los reyes.
—Vestida y pulida adecuadamente, podrías hacerlo —objetó Athos eligiendo las palabras con cuidado porque las punzadas que sentía por debajo del cinturón se habían acelerado al fijarse en el labio inferior de ella, tan incitante —. Pero tendrías que estar disp