Capítulo treinta y nueve: Tu arma de combate
Thalia se había tenido que tomar la vida con las dos manos bien apretadas para poder llevar las riendas en firme, sin embargo comenzaba a sentir de repente que todo se le soltaba de entre sus dedos.
Ella también tenía claro que habían fronteras que no se deberían cruzar nunca, pero por su familia estaba siempre más que dispuesta a hacerlo aunque, sabía perfectamente que aquello era una calle sin retorno si sus sospechas llegaran a ser ciertas. Su pa