Capítulo treinta y siete. Un niño con cuerpo de hombre
Tres semanas después, Diane se sentía a punto de enloquecer. No había mucha diferencia entre la habitación del hospital y la de la mansión de la Concepción. No la dejaban ni subir las escaleras sola, los objetos electrónicos desparecieron de su alcance de manera misteriosa y la obligaban a comer, dormir o permanecer recostada. Lo único interesante en aquellos días había sido conocer a la familia de Tyler. La hermana y la cuñada del chef er