Capítulo treinta y uno. Un heredero Stratos.
Cuando Owen regreaó a la habitación de Britney no dijo ni una sola palabra. La joven esperaba que él dijera algo, pero como no fue así, ella se decidió a romper el hielo.
—Qué rápido estuvieron los resultados. Sigo sin entenderlo. El doctor Cássio Kostovos me ha dicho que te lo iba a comunicar y que te recomendaría que te dieras un paseo para hacerte a la idea — dijo Britney tumbada en la habitación en sombra, mirando la alta silueta que se recortaba