Capítulo 28. Tu muñeca de plástico
Para Praxis en este caso como para Thalia, aquella salida intempestiva de la casa de los West era todo un triunfo. Los dos a su manera se sentían desagraviados un poco al menos.
Solo de ver la cara del patriarca al verlos juntos y saber lo que sabían, era un galardón para ellos.
—¿Lo tenías planeado antes o después de encontrarme en Bibury? —cuestionó ella mientras bajaban a sus hijos del coche. Habían llegado a la casa otra vez.
—Creo que ya te respondí a es