Maya recordó cuando él la había llevado al baño en el hospital.
¿No le preocupaba que la herida se abriera de nuevo?
—¿Te sientes culpable? ¿Hmm?— La voz grave de Alexander resonó en el baño, haciéndola sobresaltarse.
—Si los niños vieran que su papá está herido, se pondrían muy tristes— respondió Maya.
Alexander bajó la mirada hacia ella. Sus largas pestañas proyectaban sombras suaves sobre su piel.
—La lesión ocurrió porque me salvaste, así que claro que me siento culpable. Después de todo, s