Santi cumplió seis años en enero.
La fiesta fue en el piso de Chamberí porque Santi había pedido específicamente que fuera en casa de mamá, que era como llamaba al piso de Chamberí para distinguirlo del ático de papá, con esa economía de lenguaje de quien ha aprendido que las palabras son herramientas y que a veces la herramienta más útil es la más simple.
Ocho niños del colegio. Una tarta de chocolate con seis velas que Valentina había hecho ella misma porque Valentina tenía la teoría de que l