La caja llegó un jueves.
Grande, alargada, embalada con el cuidado específico de quien sabe lo que está dentro y ha decidido no correr ningún riesgo durante el transporte. El mensajero la dejó apoyada contra la pared del recibidor con una lentitud meticulosa, como si hubiera recibido instrucciones precisas sobre el ángulo correcto.
Laura había recibido el mensaje de Santi tres días antes.
Terminé algo. No lo voy a mandar a ninguna galería todavía. Quiero que lo veas tú primero. Te lo mando esta