La placa en la entrada tenía los cuatro nombres desde hacía tres años.
Echeverría, Jones, Valdés & Bosch.
Laura la miró al pasar esa mañana, como hacía cada vez que llegaba a la firma en sus días de presencia, con la atención renovada de quien ha aprendido a no dar por descontado lo que durante años fue el resultado incierto de un trabajo que podía no haber llegado hasta aquí.
Era miércoles. El día de la celebración.
Pati había organizado todo: el espacio, el catering discreto de mediodía, las