El artículo se publicó a las nueve de la mañana en punto. No en un blog. No en la web del colegio. En la portada digital del segundo periódico con mayor tirada nacional. Un espacio reservado para tribunas de opinión que normalmente firmaban catedráticos, exministros o analistas políticos con cincuenta años de experiencia. Esa mañana, la firma decía: Blanca Valdés Jones. Dieciséis años.
Blanca estaba sentada en su pupitre en la clase de Matemáticas cuando el enlace se hizo público. El teléfono e