La sala del Tribunal de Familia de Madrid tenía la temperatura específica de los juzgados en invierno: el calor de la calefacción central ajustado para un edificio de los ochenta sin reparar desde hace años, que produce un calor seco y distribuido de manera desigual que hace que las personas más cerca de los radiadores estén demasiado calientes y las que están lejos sigan teniendo frío.
Blanca llegó veinte minutos antes de la hora.
Era su primer día en un tribunal de verdad como parte del proce