Andrés llegó a la cena de cumpleaños de Laura con flores.
No había avisado que las traía. Simplemente apareció en la puerta del piso de Chamberí con un ramo de tulipanes blancos en las manos, junto a Lucas, que llevaba el vino que le habían encargado comprar.
—No tenías que traer nada —dijo Laura, recibiendo las flores con genuina sorpresa.
—Lo sé —dijo Andrés—. Por eso las traje.
Era el primer cumpleaños de Laura desde que Andrés se había convertido en parte estable de la dinámica familiar, ya