Capítulo 60 —La daga bajo la piel
Narrador:
Sofía seguía sobre Renzo, aferrada a su cuello como si el simple hecho de soltarlo pudiera quebrarla. Su respiración aún era agitada, su cuerpo temblaba contra el de él. Renzo, en lugar de apartarla, deslizó lentamente la palma por su espalda, acariciándola con una ternura que rara vez dejaba ver. Se inclinó hacia su oído, su voz grave y baja, un susurro que le erizó la piel.
—Tuviste un día difícil, cara mia… ¿verdad?
Ella cerró los ojos con fuerza,