Capítulo 43 —Forzando una casualidad
Narrador:
Mateo entró al pueblo con la visera del casco bajada y la moto rugiendo cansada después de tantas horas de ruta. Aparcó frente a un hotel de media categoría, discreto, perfecto para lo que necesitaba. Ni demasiado lujoso para llamar la atención, ni tan barato como para levantar sospechas. En la recepción, apoyó los codos sobre el mostrador y firmó con trazo firme.
—Emiliano Duarte. —dijo, sin pestañear. La recepcionista asintió, ni siquiera levant