La transición de paciente ambulatoria a interna fue perfecta, una escalada lógica en un protocolo que hacía tiempo había dejado de tener cualquier pretensión de legitimidad médica. El lunes a las 9:00 de la mañana, Alexa se presentó no en la suite del ala oeste, sino en una entrada privada y sin marcar de una sección del hospital que nunca antes había visto. El Dr. Anderson la recibió allí, con una actitud de eficiencia rápida y concentrada.
—Deja tu teléfono, tu bolso y cualquier objeto person