Adriana se levantó con contracciones pero estaba sola en la cama y la habitación celda estaba cerrada. —¡MALEDIZIONE DANTE ÁBREME!!! Grito pegándole a la puerta con sus palmas mientras sostenía su vientre. Se había puesto una camiseta, porque se había despertado desnuda, la noche anterior estuvieron haciéndolo varias horas hasta que se durmió y cuando se despertó estaba sola. Mierda, sintió que el agua chorreaba por sus piernas, había roto fuente. —DANTE ÁBREME — golpeó con desesperación. Luego