Adriana se había quedado dormida, completamente agotada. Cuando despertó no estaba el bebé, ni tampoco Dante. Adriana enloqueció. El maldito se había llevado a su bebé, ese siempre había sido su plan. Esperó que se quedara dormida y se llevó a su dulce bebé, no no no... —NOOOOO DANTEE DEVUÉLVEME A MI HIJO...VUELVEEEE — Ella lloraba a los gritos y golpeaba con los puños la puerta. De repente se abrió. Era Dante con su bebé. Lo llevaba envuelto. —OH POR DIO MIOOO MI BEBÉ — Ella se lo arrebató de