— Sabes que puedes confiar para mí en lo que sea, ¿no?— dijo el policía y ella asintió con la cabeza. — Lo sé… Maverick la miró expectante, como esperando algo, pero ella no dijo nada más. — ¿Segura? — murmuró alzando una de sus cejas. — Oh por Dios, las niñas, Mav — exclamó cambiando de tema, pero la preocupación era sincera, se agarró la frente y miró hacia todos lados. En ese momento, una nueva y joven enfermera se acercó a ellos con una suave sonrisa. Y murmuró con amabilidad. — Disculpen,