Un ascenso sumamente extraño.
Esa mañana el padre de Zoé llegó a la oficina luciendo como un zombie porque apenas pegó un ojo en toda la noche, dado que no podía conciliar el sueño con la ansiedad de saber que sería despedido y la angustia de cuestionarse si debía corregir a Zoe, ya que entendía que su hija es adulta y lo hecho, hecho está, pues nada resolvería con reclamarle y gritarle.
—Señor Morell lo esperan en la sala de juntas—. Él que estaba a punto de buscar una caja para empacar todas las cosas que tenía en su escr