Sin solución.

Isaías se estaba controlando para no arrancarle el hígado a Jay porque la simple idea de que ella le hubiera hecho daño a Zoe lo hacía ansiar despedazar cada parte de su cuerpo; sin embargo, debía tratar el ataque como algo que no fuera anclado a Zoe para no levantar sospechas.

Jay dio dos pasos hacia atrás, y tragó grueso al reconocer en la mirada de Isaías ese instinto asesino que ha visto en muchos alfas.

—Te-tengo un alfa— volvió a tartamudear. — Y no quiero romper mi vínculo con él— expus
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP