Bien ahora estábamos de camino a la casa de mi abuela y nuestras maletas para el viaje ya estaban en la cajuela, aún no sabía a donde nos iba a llevar ese avión pero estando con él seria feliz así que no insistí mas y me mantuve cayada con respecto a ese tema.
El auto aparcó un poco lejos de la entrada de la casa pues no había un lugar mas cerca, junto a Alonso habíamos pasado a comprar un regalo , unos chocolates sin azúcar los cuales no se me hicieron apetitosos pues a ¿quien le iban a gustar