Bueno ya había pasado nuestra cena navideña y ahora Alonso y yo estábamos en nuestra habitación arreglando nuestras maletas pues salíamos mañana por la tarde al viaje pero no sabía a donde pues Marta no nos quizo decir, para que fuera una sorpresa.
Por otra parte ya me sentía mejor de mis piernas, ya podía moverlas aunque aún no había logrado pararme de esta silla y no por falta de fuerza si no por que Alonso no me dejaba.
- Vamos Alonso no quiero ir a este viaje en esta silla de ruedas- ahora