Llevábamos la mayor parte de el vuelo entre besos y carisias, no habíamos dormido nada y estaba segura que cuando llegáramos al hotel íbamos a dormir primero que nada.
- ¿Gusta algo de tomar señor Máximo?- Olvidaba el pequeño inconveniente que gran parte de el vuelo nuestros mimos habían sido interrumpidos por esa p*** que decía " joven un café, joven una almohada, ¡joven joven joven!
¡Dios! Ya me había artado lo suficiente y al parece Alonso notó mi coraje pues me abrazó más a él.
- Señorita