Los doctores habian sacado a Alonso de mi habitacion mientras me revisaban aun en contra de nuestra voluntad por que lo unico que queriamos era estar juntos.
- Señorita Andrea, podria pararse para ver la fuerza en sus piernas-me indicó el doctor y yo con una mueca de disgusto lo hize, deslice las sabanas que tenia sobre mis piernas a un lado senti el suelo frio con mis dedos del pie, apoye mis dos pies pero los sentia como entumidos y cuando puse todo mi peso sobre estos simplemente se doblaro