Mis ojos se abrieron lentamente por algunas voces que escuchaba murmurar, recorí con la mirada la habitación en la que estaba y recordé que era el hospital, bostecé en modo de aburrimiento pero mi mirada se posó en un par de personas las cuales estaban en ella, era toda la familia de Alonso incluso el pequeño Lucas estaba aquí y corrió para saltar a la cama y envolverme en sus pequeños brazos.
- Hija que bueno que has despertado- Me saludó Marcos con una sonrisa en el rostro y yo se la devolví.