43. ¡Feliz cumpleños!
La casa de Tom y Yen era un caos por completo. Desde la puerta de la calle escuchaba la algarabía de Tom y los gritos estresados de Yenefer. Estuve a punto de dar la vuelta.
—Esto es una maldita locura. —Murmure entrando.
Habían accesorios por todas partes. Yenefer en una silla con una chica arreglándole las uñas y otra alisándole el cabello. Tom estaba en la cocina que humeaba bastante.
—¡Flor! —Salió corriendo a abrazarme.
Tena el cabello alborotado y olía a humo. Yenefer fue más civilizada,