Dinaí
Nunca me ha gustado pensar que el destino es quien rige nuestras vidas; la predisposición es algo que existe, por supuesto (si no me creen, pregúntenle a la genética), pero siempre está el libre albedrío el cual nos permite tomar decisiones sin que alguna fuerza superior tenga cabida en ello. Por eso, si le doy un poco de razón al destino, el libre albedrío se desploma, pierde fuerza y al final te das cuenta que en realidad no eres dueño de tus decisiones, menos aún de tu vida.
¿Fue el de