Dado que he ganado todas las carreras de la una de la mañana, tengo pase directo a la competencia final. Elisa es la encargada de hacer mis apuestas, tiene buen tino para eso o es solo que agarró experiencia en El Arco. Mientras llega la hora de hacer rugir el motor, me dedico a echar un vistazo por los alrededores. Nada sospechoso, nada fuera de lugar. Si Elisa me falla, me enojaré con ella.
Gibrán, como siempre, se acerca a charlar y a mandar indirectas y directas sobre irme con él después.