—¿Cuál es su plan? ¿En dónde se esconden?
—¿Dónde está mi padre?
Iniciamos un duelo de miradas, sé que las tengo de perder, pero hagan lo que hagan, no tengo las respuestas que buscan. Estoy a punto de gritar de pura frustración cuando una chica de cabello corto y una perforación en la nariz irrumpe con poca gracia.
—El prisionero de la mafia se mató —dice con el rostro enrojecido—. Se abrió el cráneo con las rejas.
Trébol suelta un suspiro.
—Esa gente está loca —ajá...todos están locos aquí, m